25/09/2009

Pensando en volver

aunque no todo se pueda decir con palabras...

18/02/2009




11/12/2008

No balance

Pensé en escribir un balance sobre lo que fue el año 2008 en mi vida, hacer una revisión de todas las cosas que me pasaron: el apendicitis, los viajes, el robo, las amigas que se alejan, los ex que se acercan, la familia que se acerca y se aleja, los libros y las películas que me marcaron este año y las sincronías a las que estuve expuesta de alguna manera. Pensé en plasmar todo eso acá, en el blog, pero después desistí.
Solo me limitaré a contarles que a menos de un mes de cumplir 29 me salieron mis primeras tres canas (no verdes, bien blancas y visibles), y que eso no me afecta, pero decidí que mi último cumpleaños de veintitantos no lo quiero pasar en mi casa recibiendo gente que quiere saludarme y de paso comer torta.
Por eso después de muchos años de aburguesarme y pasar mis vacaciones en hoteles y cabañas, bajo el confort que ofrecen esos lugares, decidí que no estoy tan vieja, y previa adquisición de una carpa, volveré a mis andanzas campamentiles mientras recibo mi nuevo año de vida y el nuevo año calendario en los lagos del sur.
Con la energía de la naturaleza en todo su esplendor.
Después les cuento.

06/11/2008

Viento interior

El viento sopla sin parar hace como cinco días, afuera y adentro. Los vientos internos son los que mas asustan. Todo se moviliza, todo se revoluciona y la gente que conozco mira para el costado, buscando una puerta que se abra, para meterse en cualquier lado. Algunos se mudan porque quieren, otros porque no les queda otra. A todos se les nota el miedo. A otros se les nota el cansancio, a algunos el hastío. Necesidad de mover.
Muchos momentos sacuden, la vida pega cachetazos y algunos se preguntan porque.
La casualidad me hizo cruzar con una amiga que no veía hace rato, en lugar de preguntarme como estaba, se limito a dar una serie de excusas y razones de su desaparición en los últimos meses, todas sin sentido. Tuve ganas de decirle que no hacia falta, pero me quedé escuchando todo, y me dí cuenta que mucha gente necesita creerse cosas que no son verdad. Aunque sea evidente que no son verdad.
Hay decisiones que quiero tomar y no tomo. Algunas son ínfimas y poco trascendentales como cortarme el pelo o no, o comprarme sandalias o esperar un poco, o ir a visitar a alguien o quedarme en casa. Otras son mas grandes, y ni siquiera las quiero nombrar, para no tener que pensar en que tengo que decidir. Estoy segura de que cuando uno pone las cosas en palabras, éstas toman otra dimensión, como que se hacen más reales, más tangibles (ni hablar si uno las escribe). Por eso algunas cosas prefiero que se queden en el plano causal, fuera del tiempo y espacio por ahora.
Mientras se va terminado el año me dedico a plantar semillas, que en algunas semanas se convierten en tallitos, a los que después les salen hojas. Y me asombro, de cómo comienza todo. Trato de proteger a mis plantas del viento, del sol. Igual parece que ellas no me necesitan, todo esta en su lugar aunque no lo parezca.

16/10/2008

Sorpresa desagradable

(este es un post de mierda pero necesito escribir esto, así que sepan disculpar.)

Ayer a eso de las siete y media de la tarde, después de terminar mi jornada laboral, fui a la casa de mi abuelo –que vive a unas pocas cuadras de la mía- a cortar un poco de acelga de su patio para cocinar algo rico. Una tarde hermosa, pensé mientras caminaba. Cuando llegué a mi casa, vi que la rejita del jardín estaba abierta, y se me ocurrió que algún cartero había entrado a pasar alguna carta y la había dejado así. Puse la llave, abrí y vi que la ventana del recibidor estaba abierta y había una campera tirada en el piso. Pensé que Dorian se había olvidado de cerrarla y que apurado había dejado la campera en cualquier lado. Agarré el celular para llamarlo y preguntarle que había pasado, mientras estaba en espera a que me atienda veo que en el living estaba la funda de su guitarra tirada, y ahí entendí un poco más. El dijo hola y yo contesté con toda la tranquilidad del mundo: hola amor, estas volviendo a casa?, apurate que me parece que entraron ladrones. Mientras dije me parece traté de buscar alguna señal para confirmarlo, pero no sabía a donde mirar, el tv estaba, el microondas también, en el comedor no había rastros de que alguien haya pasado, en la cocina tampoco. Fui de nuevo al living y ahí sí, vi que faltaba el dvd. Pensé que todavía podían estar adentro, entonces salí a la vereda y lo llamé a mi papá, que seguramente estaría más cerca que Dorian. A los dos segundos llegó y con él volví a entrar. Fuimos a la parte de atrás de la casa, y vimos que habían reventado la puerta del patio. Miré hacia la habitación, y vi que la puerta estaba entrecerrada y la luz prendida, la abrí de un golpe y me encontré que sobre la cama estaban desparramados los contenidos de los cajones de las dos mesas de luz. Ahí reaccioné que dentro de la mía, muy cuidadosamente en una latita de cigarrillos pall mall vacía yo guardaba algunos ahorros (poco estratégicamente ocultos de posibles amigos de lo ajeno).
Cuando por fin llego Dorian con la policía, empezó a ver que faltaban todas sus cosas: notebook, bajo y guitarra eléctrica, cámara digital, afeitadora y hasta zapatillas. También habían revuelto los cajones del escritorio y estaba todo tirado. Pero lo raro que estaba todo como cuidadosamente tirado, por definirlo de alguna manera. Cuando ví la desesperación de Dorian, caí en la cuenta y entré en shock. Me senté en el sillón y lloré un rato largo pensando en el festín que se habían hecho con el fajo de billetes violetas que yo guardaba pensando en las vacaciones. Mientras una mujer policía me pedía los datos y otros entraban y salían.
Después de sacar fotos por todos lados, y hacer todas las preguntas, todos se fueron y nos quedamos solos. Después de las culpas por no llevar la plata al banco, y por no tener mas cuidado y que se yo que, nos pusimos a acomodar un poco las cosas tiradas. Cada vez sumábamos algo más al botín. Todavía no habíamos entrado en la habitación y lo hicimos con miedo a encontrar alguna sorpresa mas desagradable de las ya hasta el momento. Por suerte solo habían vaciado los cajones. Pude ver la latita de pall mall rota. La tapa estaba sobre la cama y la base tirada a los pies. Para sorpresa mía cuando empiezo a juntar las cosas sin valor que habían dejado, veo que sobre la cabecera, en el piso, estaban los billetes. No se si se les cayeron, o si los pasaron de largo, pero estaban ahí, visibles, tentadores. Increíble.
Extrañamente tampoco tocaron otra plata que estaba en otro cajón, ni otra que estaba separada para pagar las cubiertas del auto.
Antes de acostarnos lavamos todos los pisos, y limpiamos todas las cosas que pudieron haber tocado, tratando de sacar cualquier rastro de invasión. La noche fue difícil. No pude dormir bien pensando en como sería la cara de la persona que había hecho eso.
No me voy a comprar un perro, ni a poner alarma, ni a vivir muy distinto a lo que venía viviendo. Me niego a enfermarme de paranoia, pero no voy a negar que me dejaron miedo.
El seguro que empezamos a pagar cuando nos fuimos a vivir juntos no cubre ni la mitad de las cosas que se llevaron, sencillamente porque no las teníamos y nunca renovamos la póliza. Nunca pensábamos en que podían entrar. Quizá demasiado confiados, demasiado ingenuos. Más allá de las cosas, la intromisión en nuestra intimidad fue lo mas violento de todo. Ya se que podría haber sido peor, como me dicen algunos, pero eso no me consuela. La tranquilidad no la devuelve ningún seguro.

06/10/2008

Soñando estoy

Hace unas semanas cayeron en mis manos unos libros sobre sueños. La persona que me los prestó me advirtió que no eran de fácil lectura, sin embargo, me enganché automáticamente con el primero de ellos y hace dos días empecé con el segundo. Los libros fueron escritos por un psicólogo de la línea de Jung, él analiza a sus pacientes a través de lo que sueñan, no por lo que dicen, sino por lo que no dicen, encontrando un significado en el simbolismo que aparece en nuestras vivencias nocturnas.
En el primer libro se sugiere al lector que comience a anotar todo lo que sueña en un cuaderno al que debe llamar “Libro de Sueños”. Yo pensé que sería inútil, ya que son mas las veces que no me acuerdo lo que sueño que las veces que lo hago, después seguí leyendo y parece ser que cuando uno se predispone a hacer este trabajo, empieza a recordar todo lo que sueña como por arte de magia.
Y así paso, arme mi libro de sueños y hará unas tres semanas estoy anotando y anotando, no se bien para que, pero comparto con ustedes lo sucedido al momento

- La primer noche en las que me desperté tipo 4am y encendí la luz del velador para anotar el sueño en cuestión, mi adorado concubino muy sobresaltado me insto a que me vaya a anotar los sueños al baño.
- Así lo hice las siguientes noches, recopile mucha información interesante. Solo que tengo un problema: después de terminar de escribir la carilla entera que me lleva el sueño (es impresionante como me acuerdo los detalles en ese momento) estoy absolutamente despabilada. ¿Por qué no puedo soñar y despertarme a la hora en que me tengo que levantar?
- A la mañana siguiente NO recuerdo que cazzo escribí en medio de la noche anterior. Es increíble leer unas horas después algo escrito con mi letra de lo que no tengo ni conciencia.
- En casi todos los sueños que anote, se puede observar una aparición estelar de mi querida madre, y también siempre hay escaleras.
-Se dice que después de hacer esta terapia por algún tiempo, uno tiene la sensación de haber vivido mas cosas en menos tiempo (todavía no se si esto es bueno o malo)
Por lo pronto seguiré anotando mis vivencias oníricas, hasta que descubra algo muy interesante o simplemente hasta que me canse de levantarme en medio de la noche a escribir en el baño.

02/10/2008

Entre otras cosas me pasa que
me voy tanto que no se ni como volver.

Es lunes y me doy vuelta y se hizo viernes
Es enero y pasaron dos meses y dos viajes y se hizo octubre
Todavía no disfrute del frío, y ya hace de nuevo calor

Y a veces logro volver y no se si al lugar equivocado.

04/09/2008

Parar el diálogo interno



El diálogo interior se interrumpe como ha comenzado, por un acto de la voluntad.

Cada vez que el diálogo cesa, el mundo de desploma y salen a la superficie facetas extraordinarias de nosotros mismos, como si nuestras palabras las hubieran tenido bajo guardia. Eres como eres porque te dices a ti mismo que eres así"


Don Juan Matus

19/08/2008

Un Falcon en el garage


La madre de mi amiga, solía ser la vicedirectora del colegio primario al que ibamos. Eran esos años en los que ella se arreglaba y se maquillaba prolijamente, calzaba sus tacos altos, y su vestimenta adecuada debajo del guardapolvos blanco, y en el Ford Falcon modelo 66 nos llevaba a mi, a mi amiga y a varios chicos más del barrio hasta la escuela primaria. Muchos años pasaron con la misma rutina. El auto era grande, yo pensaba que el corazón de ella también, aunque con el tiempo me dí cuenta que una cosa es ser generoso y otra muy distinta es no saber decir que no. Y la madre de mi amiga nunca decía que no, por eso entre que nosotros cada año crecíamos un poco más y que ella siempre sumaba algún pasajero más al pobre auto, en el último tiempo transitábamos apretados y ruidosos las pocas cuadras que nos separaban de la escuela.
A los pocos años de terminar la primaria ella se jubiló y como si las coincidencias existieran ese mismo año el Falcon se rompió. Como la economía no acompañaba en ese momento, y el arreglo que había que hacerle era caro, decidieron meter al auto en el garage hasta que vinieran tiempos mejores en los que el bolsillo permitiera semejante desembolso.
Pasaron algunos años: el auto seguía parado y la madre de mi amiga dejó de maquillarse y arreglarse, salvo para eventos especiales.
Mas y más años después, el Falcon seguía en el mismo lugar, y ella con la espalda que empezaba a encorvarse y ya no solo no se arreglaba sino que se vestía con lo primero que encontraba, porque estar todo el día en la casa no amerita arreglarse supongo que pensaba.
Mucho tiempo después, una tarde mientras charlábamos en su casa le pregunté a mi amiga por el auto, no podía entender como después de tanto tiempo y ya habiendo comprado otro vehículo, seguían conservando algo tan inservible, y que ocupaba tanto espacio. Y ella me dijo que su madre le tenía mucho apego y que soñaba con ponerlo en marcha algún día. Y ahí me dí cuenta que la mujer elegante que solía ser cuando era vicedirectora y se subía al auto y manejaba hasta la escuela, ya no existía. Se había convertido de a poco en una pobre mujer desprolija, que aparenta muchos mas años de los que en realidad tiene y que paga el precio día a día de no saber decir que no. De no haber sabido decir que no a las infidelidades de su marido, ni a las pretensiones de sus hijos, ni a los reclamos de su madre. Su vida se estaba apagando, secando, marchitando, y ella seguía apegándose a un pasado lejano, donde quizá encontraba un poco de felicidad. Y en una de esas mirar al Falcon en el garage le traía recuerdos de ese pasado. Y quien soy yo para juzgar, pensé. Yo no tengo algo tan grande como un Falcon pero a cuantas cosas de mi pasado no puedo soltar. Cuantas anclas no me permiten ver mi presente y seguir hasta mi futuro de una manera más liviana. Cuantas relaciones, cuantos sentimientos que ya no me sirven son como un Falcon 66 del que no me sé desprender, y a pesar de no usarlos, las sigo conservando cual lastre, por las dudas que algún día me vuelvan a dar ganas de ponerlas en marcha.

Hace tres días el Falcon se vendió, después de 14 años de estar parado. Seguramente con el se fueron muchas cosas, pero además del espacio vacío en el garage, seguramente aparecerán otras que estaban dormidas bajo el reparo del auto estancado.

13/08/2008

Todo sobre mi madre

No sé en donde escuche que en las relaciones familiares generalmente el conflicto viene dado hija-madre y raramente hija-padre. Mi caso no es distinto, vengo a corroborar ese dicho.
Mi relación con mi madre es contradictoria, tengo sentimientos muy dispares hacia ella la mayoría del tiempo. Mi parecido físico a ella hace que la gente que la conoce me diga sosigualitaatumama (cuando era joven claro) y no hay cosa que me reviente más.
Eso también me llevo a casi horrorizarme descubriendo ciertos comportamientos muy de ella en los míos. Las cosas que mas odié, las empecé a repetir. Y no solo me pasa a mi, sino que puedo ver que muchas de mis amigas son algo así como sus madres en potencia. Que terrible.
Durante mi infancia ella se comportó como una madre muy ocupada por sus hijas, ya rayando lo sobre protectora, siempre estando ahí observando y viendo todo.
En la etapa de la adolescencia se dieron nuestros mayores choques, en donde la odie con toda mi alma y le desee las peores cosas. Su necesidad estar ahí para mí, la hicieron errar en la manera de acercarse, si quería saber algo en vez de preguntármelo me leía el diario intimo, si quería parecer graciosa, usaba la comicidad para burlarse de situaciones mías delante de mis amigas. Siempre la crítica, siempre la desvalorización. Para mí, en ese momento mi mamá era mi peor juez, a la que nunca pero nunca dejaba contenta.
Hoy por hoy, ya no viviendo con ella, paso de la bronca, al cariño, a la culpa cuando le contesto muy mal, a la lastima cuando veo que su vida no es lo que ella hubiera esperado…, al amor total cuando tiene gestos como dejarme una notita que dice te amo guardada en un libro, y otra vez al odio cuando recurro a ella a contarle algo y solo encuentro comentarios hirientes y juzgadores otra vez.
Dejar de vivir con mi mamá hizo que nuestra relación tome distancia y aire, y entender algunas cosas, perdonar otras y simplemente aceptar las que no pude perdonar. Hoy yo sé que puedo contar con ella, a su manera, con sus gritos y su histeria, aunque muchas veces piense que sus errores dejaron marcas y algunas cosas yo las hubiera hecho bien diferentes, sé que está ahí, para lo que necesite.

06/08/2008

Hace un año

Estaba pensando en lo triste que estaba el año pasado para esta época. Yo sé que quizá es mejor no recordar, pero a mi me sirve, para no volver a repetir, para poder valorar.
Yo quería que mi vida cambie, pero no sabía en que ni como ni para que. Entonces empecé a romper todo lo que tenía (metafóricamente) para generar ese cambio. Mis relaciones se vieron al límite, sentí que ya no las quería, que no las necesitaba. Y me equivoque, mucho. Y lloré lloré y lloré hasta casi quedarme sin lágrimas.
Y así nació este blog hace un año, por desesperación, por pura catarsis.
También escribí algunas cosas un poco mas pasionales e instintivas en un cuadernito que tengo en la mesa de luz, el otro día las leía y pensaba, gracias a Dios que cambiamos de año, aunque por otro lado toda esa angustia me ayudo a saber que con nuestro dolor solo estamos nosotros y solo cada uno puede comprender las dimensiones, y creo que cada uno es responsable de lo que hace con ese dolor, el enfrentarlo o tratar de ignorarlo tapándolo con banalidades es clave. Nadie, nadie, nadie… ni la persona que mas te quiera te va a salvar de el. Estamos solos con el dolor, aunque a veces parezca que no.
Y por eso este blog se llama así, a veces parece que no tiene nada que ver el título con todo lo que escribo, pero siempre es eso, siempre se trata de encontrar en el medio del dolor aunque sea una gota de felicidad, que nos ayude a salir. Una gota que no empapa, pero refresca.
Y por eso a pesar de que últimamente no escribo ni actualizo mucho, este blog sigue abierto, porque de vez en cuando lo necesito, para hacer una descarga, o para contar algo, o simplemente para que este ahí. Gracias a los que siguen pasando aunque no encuentren nada nuevo!

18/07/2008

No creo en el día del amigo, me parece una bazofia, una fecha comercial, una pavada, una excusa. A pesar de eso, año tras año, mis amigas insisten en que es un día en el que nos tenemos que juntar. Porque no nos juntamos un 12 de junio? O un 15 de agosto? No importa que siempre diga lo mismo. Nos juntamos el 20 de julio igual.
¿si todo el mundo se reune como no nos vamos a reunir nosotras?
Es el día del amigo!
No seas mala, no podes estar en contra de todo
Yo quiero verlas a todas juntas
Son las respuestas que a veces escucho cuando digo que me chupa un huevo ese día.
Mails en cadena de gente que ni conozco deseándome feliz día del amigo, otros de gente que sí conozco, pero que no son mis amigos, ni siquiera se acercan a la idea que yo tengo de amistad, para que me envían sus saludos? Si después nos cruzamos por la vida y no nos conectamos en nada, si en esos momentos, en los que una siente que toca fondo y no da mas, esos amigos que mandan saludos el 20 no están, no se enteran.
Justo justo para esta fecha, estoy transitando un momento de total soledad. Soledad provocada, soledad interna, intensa y necesaria. De esa en la que hay silencio y eco de los propios pensamientos, y todo se escucha con más intensidad, hasta los gestos se escuchan, hasta las miradas.
Y cuando más necesito de mí, los demás me reclaman, me aclaman, me demandan, me invaden, me aturden, me agotan. Y pienso que no tengo que ser egoísta, que no tengo que ser grosera, que no tengo que ser mala, que no tengo que estar en contra de todo. Y trato de estar, pero existe un hueco, algo que me deja un sabor amargo después de interactuar, y en medio del ruido y de las risas, de la música y los reclamos, sigo estando tan sola como antes, pero claro, nadie lo nota y no lo digo. Para que? Solo pensarían que soy cada vez mas rara.

01/07/2008

Cosas que hice a lo largo de mi vida (y que dan vergüenza admitir)

- Decir que el mensaje no me llegó, cuando si me llegó.
- No atender el timbre, estando en casa.
- Echar a los que venden estampitas de santos diciendo “no soy católica”.
- Mandar a decir que me estoy bañando, cuando no quiero atender el teléfono.
- Ir a clases de “tejido con dos agujas” con las jubiladas del barrio.
- Ir a clases de “tarjetería en papel vegetal”.
- Aguantar a personas inaguantables, por el simple amor a la diplomacia.
- Burlarme con mis amigas de una carta de amor que me mandó un chico enamorado.
- Contar un secreto que me contaron haciéndome jurar silencio.
- Pagar para que me tiren las cartas, ( y encima creer en lo que dicen).
- Ser infiel.
- Mentir, y sentirme bien cuando me creen.
- Entrar a una casilla de mail que no es la mía, y leer todo todo.
- Encerrarme en la habitación a llorar y poner llave a la puerta.
- Llamar compulsivamente a mi novio por teléfono cuando estamos peleados –aun sabiendo que no me quiere atender- y gritarle te voy a quemar todo si no atendes en el contestador.
- Meterme a opinar donde nadie me pide opinión.

19/06/2008

Felicitenme!

El cigarrillo me acompañó por casi 12 años, me acuerdo de los primeros que fumé a escondidas, cuando no tragaba el humo y me gustaba mirarme en el reflejo de la ventana del patio mientras fumaba porque me sentía grande e interesante, con los años esa cantidad infinita de bocanadas de humo se hicieron mas y mas, iban de la mano del mate de la tarde, de la cerveza de la noche,como el preámbulo de la confidencia más intima, o como el cierre de una noche de pasión.

Me gustaba fumar. Mucho. En cambio nunca me gusto ser fumadora. Nunca me gustó el olor en la ropa, en el pelo, en la piel. Ni esa sensación que me quedaba después de haber fumado mas de la cuenta de que el aire no me alcanzaba, de que el pucho no me llenaba ningún vacío.

Ahí fue cuando me empecé a dar cuenta de que ya no era libre. Y nada que corte mi libertad puede ser bueno. El cigarrillo era una debilidad.
Yo quiero vivir una vida en la que pueda elegir cada uno de mis actos, en la que siempre tenga la opción de decidir. Y no lo estaba haciendo.
Y ahí fue donde decidí que no iba más.
Y mañana se cumplen dos años desde que dejé de fumar.

Una de las mejores decisiones...